miércoles, 7 de diciembre de 2011

Regalar un libro

Llevo unos días leyendo el "Dietario voluble" de Enrique Vila Matas y tiene un trocito dedicado a los regalos en el que dice más o menos que uno cuando regala ha de querer mucho al otro porque no es fácil librarse de un objeto que quieres, aunque lo acabes de comprar. Y tiene razón a mi eso me pasa, como a él, con los libros. Cuando regalas un libro te libras de un objeto que amas, si el libro te gusta, cuesta muchísimo darlo a otro. Vila  Matas propone comprar pasados uno o dos días otro ejemplar para uno. Ese acto de amor, el hecho de esperar unos días con impaciencia a tener el libro que tanto amas y has regalado. Lo peor en esos casos es que el libro que tu querías, el que deseabas poseer no guste al otro. Sea recibido con una sonrisa y guardado con cariño en medio de otros.
No regalas un libro, regalas tu impaciencia, tu contención, regalas tu tiempo. Y eso no todos los que lo reciben lo entienden, pero sí quien los regala. Quién regala un libro regala un tesoro. Y por eso,  porque soy egoísta apenas regalo libros. Por eso prefiero regalar cosas que no me importan tanto, aunque cuesten más dinero. Porque quién regala un libro no solo regala el valor de ese libro, regala su ilusión, regala un trocito de sí mismo.
Por eso yo regalo libros que ya tengo, libros que sé que no van a gustarme. Y los que me gustan, los que deseo, los que cazo en cualquier librería me los quedo para mí. Forman parte de mis lecturas, los devoro de inmediato, o los guardo para leerlos luego. Mis libros. Mis cosas que tanto me gustan. Seguro que ustedes tienen una relación así con algunas de sus cosas, seguro que ustedes sienten la misma desazón con una figura, con una muñeca, con una bufanda. Estoy segura que también les cuesta desprenderse de ellas.
Llegan las fiestas, regalen libros, bufandas... lo que quieran, háganlo con cariño, con impaciencia, y si reciben un libro piensen lo que le costó a quien eligió ese libro y pudo, con dolor, librarse de él.

2 comentarios:

  1. Hoy precisamente he ido a comprar un libro para regalar. Es para una persona que está pasando un mal momento y he procurado encontrar un libro adecuado, que no le trajera malos recuerdos.

    He buscado consejo entre mis amigas lectoras y entre sus recomendaciones, los que ya había leído yo y lo que he podido encontrar en las librerías ¡qué a veces no es fácil!, hemos escogido uno que espero que le guste.

    Un saludo.

    Ana

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  2. ¿Y no has sentido la sensación, aunque sólo haya sido un instante, de desear quedarte tú con el libro?
    A mi eso me pasa depende de quien sea el autor, hay autores de los que no puedo desprenderme y acabo con el libro.
    Un saludo

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