viernes 18 de noviembre de 2011

La ineludible cita de los viernes



Mi pelo feliz miraba a mi cara. Sonreía. Lo había lavado con un champú que lo hacía feliz. Lástima no encontrar un gel feliz. El resto del cuerpo estaba tan triste que arrancó uno a uno los pelos de mi cabeza. 

2 comentarios:

  1. Eso sucede por derrochar, la próxima vez lava tu cuerpo con el mismo champú que el pelo.
    Saludicos

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  2. :) Algo tendré que pensar.

    Saludicos Anónimo

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